Soy mi epigenética


Soy lo que como y lo que han comido mis ascendientes

Todo lo que come usted y lo que en un pasado han comido sus ascendientes, así como su psicología y el medio ambiente, hará que su epigenética decida si va a vivir en la salud o en la enfermedad.  Y además, se lo transmitirá usted a sus hijos (F1), a sus nietos (F2) y a sus bisnietos (F3).

Suponga que alguien le dice: la nutrición epigenética es la causante de la inflamación y la enfermedad cardiovascular (16), el cáncer (45), la obesidad y diabetes tipo II (46), la artritis (47), el tiroides (48), la piel (49) y la longevidad (50).  Seguramente tendría curiosidad por saber más sobre ella, ¿verdad?

Ahora suponga que escucha las siguientes afirmaciones:

  • Un padre que fuma tiene descendientes con mayor índice de masa corporal –más obesos- cuanto tienen 9 años, en hijos pero no en hijas.
  • El suministro de alimentos del abuelo paterno cuando era niño está relacionado con el riesgo de mortalidad de los nietos, mientras que el suministro de alimentos de abuela paterna durante la gestación se asocia con el riesgo de mortalidad de las nietas (35).
  • El cuidado que una madre da a sus crías, puede tener efectos importantes en el desarrollo; por ejemplo, una atención materna alterada induce en las hijas miedo a lo nuevo y la disminución de la conducta exploratoria.  Las hijas de estas madres pierden la capacidad de recuperar a los cachorros en un nido en una prueba de recuperación (34).

Pues todo esto es epigenética transgeneracional: nada menos que la transmisión de salud o enfermedad a hijos/as (F1), nietos/as (F2) y bisnietos/as (F3).

La epigenética estudia todos los factores no genéticos que intervienen en el desarrollo de un organismo.  Por ejemplo, lo que usted come, lo que piensa, y el medio ambiente que le rodea… todo ello va a influir en la salud de sus hijos y nietos.  Es decir, lo que hagamos hoy no sólo repercutirá en nuestra salud, sino en la de nuestros descendientes, de la misma forma que lo que decidieron hacer nuestros padres y abuelos respecto a su alimentación y comportamiento, influye directamente en nuestra salud actual, a pesar de que no seamos conscientes de ello.

Usted nace con unas marcas epigenéticas (producidas por los mecanismos de metilación del ADN, histonas y ARN no codificante (ncARN)) que le han impreso sus ascendientes padres, abuelos, bisabuelos, e incluso tatarabuelos. Estas marcas dependen de la nutrición, el hambre, el estrés postraumático y el medio ambiente de sus ascendientes… y por supuesto, también del suyo propio.

No tiene libertad para vivir sin las marcas epigenéticas de sus ascendientes.  Además, con su estilo de vida, usted incorporará más marcas a su epigenética. Tanto las de sus ascendientes como las suyas le empujarán a vivir más en la salud o más en la enfermedad.

La buena noticia es que sólo con una serie de cambios nutricionales, es posible revertir las marcas epigenéticas que le hacen a usted más propenso a padecer una enfermedad, retrasarla en el tiempo e incluso curarse. De usted depende.

*******************

 La música de rock procedente de cuatro pantallas envolvía el ambiente del bar. El té y el café, aún calientes, humeaban ligeramente sobre la mesa de madera. Pepe era un médico experimentado y, mientras escuchaba desconcertado a Antonio, recordó que en la universidad nadie le había enseñado nada sobre epigenética. A regañadientes, hizo un esfuerzo para creer lo que su amigo le estaba contando.  Antonio era profesor de universidad y se lo había demostrado enseñándole las referencias científicas. Pero Pepe continuaba interiorizando dudas.

 -¿Quieres decir que la epigenética de mis ascendientes puede condicionar mi vida? –preguntó turbado.- ¿Entonces no tengo la misma posibilidad de vivir con las mismas oportunidades que los demás?

 -Pues sí y no, depende de con quién te compares –le respondió Antonio.- Según las evidencias científicas actuales, parece que nadie tiene el 100% de probabilidad de vivir libremente sin marcas epigenéticas heredadas.

 -Pues eso no es justo- resopló Pepe.

 -¿Y desde cuándo la vida funciona como la efímera justicia humana? –respondió Antonio.- Si fuese justo, ni tú ni yo estaríamos aquí. Te recuerdo que la epigenética es uno de los principales mecanismos que nos ha hecho evolucionar desde simple organismo hasta humano.

 -Está bien –concedió Pepe asintiendo con muna mano.- Pero dime al menos que hay una luz al final del túnel.  Antes decías que con la nutrición puedo modificar mi epigenética, ¿verdad?

 - ¡Deberías mostrar un poco más alegría! Efectivamente, la mayor parte de nuestra salud está condicionada por la nutrición epigenética y ella te proporciona la libertad de elegir: salud o enfermedad.

 Pepe miró de soslayo a su prominente barriga ligeramente abatido. Recordó la suculenta comida del día anterior. Tenía la sospecha de que se había llenado de alimentos epigenéticamente negativos.

 -La nutrición epigenética es la principal clave de la salud propia y la de nuestros descendientes, aunque también influye el medio ambiente -continuó Antonio.- Ambos modifican la expresión de los genes y esa información, que puede ser reversible, guiará nuestra tendencia de vida y la de nuestros descendientes tanto en la salud como en la enfermedad.

 -A mí me enseñaron en la Universidad que simplemente somos nuestros genes. -comentó Pepe.

 -En parte es cierto, pero no del todo. Los genes son el resultado de la historia de la evolución.  Son el andamiaje, por así decirlo, sobre el que se construye.  Pero el responsable de nuestro comportamiento, de nuestra salud o de nuestra enfermedad (con un ADN sin mutaciones) es la expresión de nuestros genes (epigenética). Dicho de otra forma: somos genética, pero vivimos como epigenética.

 Antonio percibió que Pepe mostraba signos de incredulidad y así que quiso explicarse mejor.

 -Mira Pepe… no confundas enfermedades genéticas, que son las que aprendiste, con epigenéticas. Las genéticas las producen las mutaciones y son fáciles de medir y predecir, mientras que las enfermedades epigenéticas son más complicadas de advertir y de predecir. Fíjate si es importante, que la modificación epigenética producida por la nutrición, la psicología y el medio ambiente, explica las diferencias entre individuos. Nunca verás dos personas idénticas de cara, ¿a que no? Pues eso es epigenética. Incluso los gemelos homozigóticos, que tienen el genoma idéntico, deberían ser iguales, pero no lo son. Las diferencias entre ellos la produce su epigenética (21,22). En realidad, solo podemos ser iguales ante la ley– concluyó sonriendo.

 -Entonces, ¿quieres decir que podríamos “comernos” nuestra epigenética? – dijo Pepe con una ligera sonrisa orgulloso de su frase.

 -Tú lo has dicho.  Con la nutrición, tú decides lo que deseas que haga tu epigenética haga por tu salud, enfermedad o psicología, y aquí incluye también a tus descendientes. 

 Pepe dirigió preocupado la mirada hacia el suelo a la vez que asentía imperceptiblemente con la cabeza. ¿Era responsable de la salud de sus descendientes en función de lo que comiese?, pensó. Esa era mucha carga. Antonio pareció adivinar sus pensamientos y le respondió sintiendo con la cabeza.

 -Así es.

*******************

La epigenética depende de aquello que han comido nuestros ascendientes.  Ella decide nuestra salud o nuestra enfermedad, de la misma forma que lo que nosotros comemos decidirá la nuestra y la de nuestros descendientes. De usted depende la vida que quiera vivir y el grado de responsabilidad que quiera asumir con sus descendientes. En lo que a usted respecta, científicamente, usted es o está así, porque es así como quiere ser.

Desde una visión biológica, la epigenética describe alteraciones hereditarias de la expresión génica y organización de la cromatina (complejo de ADN y proteínas que está contenido en el núcleo de las células) sin cambios en la secuencia de ADN.  El grado de metilación del ADN, la acetilación de histonas y los ARN no codificantes afectan a la expresión génica. Los cambios epigenéticos son reversibles con la intervención nutricional y suponen una herramienta para prevenir, tratar o incluso curar enfermedades.

Unos pocos conceptos moleculares

 La epigenética es la modificación de la expresión de los genes sin que cambie el gen y puede ser heredada.  Son cambios en la función del cromosoma producidos por el ADN, independientes de la secuencia, que producen un fenotipo (expresión de los genes) estable y heredable (51), o cambios heredables en la expresión de los genes sin que se altere la expresión de la secuencia de ADN (52).

Fenotipo cualquier rasgo físico, bioquímico o de conducta, que puede expresarse en diferentes grados en los descendientes hijos (F1), nietos (F2), bisnietos (F3) o bis-bisnietos (F4).

 La impronta genómica establece que las marcas epigenéticas colocadas en una generación influyen en la expresión de genes en la siguiente generación.

 El término de epigenética lo acuña Waddington en 1942 (The epigenotype. Endeavour 1:18-20).

Los mecanismos epigenéticos se producen por metilación del ADN, modificación de histonas y por ARN no codificante (ncRNA).  Los cambios epigenéticos está inducidos por determinados nutrientes de los alimentos (16) que modulan las marcas epigenéticas, influyendo en la expresión de genes y en el riesgo de salud o enfermedad (15).

La metilación es la introducción de un grupo metilo (-CH3) a una molécula, es el principal mecanismo epigenético. Las enzimas son las responsables de la introducción o de la salida del grupo metilo. DNMT1 metil transferasa que cataliza la transferencia del grupo metilo al ADN.

Las histonas son proteínas que gestionan la transcripción (expresión) del ADN en la epigenética. Su actividad se modifica con acetilación, metilación, fosforilación y ubiquitinación.

 HDAC1 histona deacetilasa que elimina los grupos acetilo en las histonas.

 Un ARN no codificante (ncRNA) es una molécula de ARN funcional, que no se traduce en una proteína.

 Las modificaciones epigenéticas son heredables y reversibles en contraste con los cambios genéticos que son heredables, pero no reversibles. Los mecanismos epigenéticos pueden producir un beneficio o una enfermedad, y puede ser o no ser transmisible a los descendientes, y puede ser o no ser reversible.

 ¿Dónde estamos? En 1999 se inicia el crecimiento exponencial de publicaciones científicas. En la actualidad (2014) se han producido más de 27.000 sobre microorganismos, plantas y animales. Aún estamos en el inicio y el futuro se presenta muy esperanzador.

Nutrición

Los países desarrollados tienen mayor desarrollo de alimentos industrializados que se producen sin tener en consideración la influencia epigenética para la salud.  En el futuro será una prioridad, pero en la actualidad sólo importa el bajo coste de producción, la presentación del producto y el sabor.  Esto es así porque la gran mayoría de los humanos comen alimentos por gusto, costumbre o economía, y todavía no contemplan la posibilidad de adquirir alimentos epigenéticos. Muchos de estos alimentos inducen a la epigenética a producir las enfermedades tradicionales de los países industrializados: diabetes, síndrome metabólico, osteoporosis, aterosclerosis, hipertensión, infarto, trastornos del ánimo, cáncer, insuficiencia renal, alergia y asma.  Además, este desequilibrio nutritivo pre y postnatal, puede tener un efecto persistente sobre la salud de un adulto y transmitirse a las siguientes generaciones (5).

Comer variado mejora ligeramente la epigenética.  Se mejora aún más si se utiliza un programa de ordenador (programación múltiple no lineal) para seleccionar los alimentos que deben ingerirse diariamente para cubrir las necesidades nutritivas. Y todavía más, si se emplea la nutrición epigenética que maximiza la salud y la de los descendientes.

Los mecanismos de control epigenéticos relacionados con la nutrición son tan relevantes que no solo influyen  a corto y a largo plazo sobre la salud (1), sino sobre el estrés pre y postnatal (2) y el envejecimiento (3).

*******************

-              Entonces, ¿cómo hago una nutrición epigenética? – le preguntó Pepe a Antonio.

-              Es sencillo: comiendo determinados compuestos bioactivos que se encuentran en algunos alimentos teniendo en cuenta la concentración y la ingestión continuada (4,7).

-              ¿Y necesito la nutrición epigenética si tengo salud?

-              Antonio mostró una imperceptible mueca de fastidio.

-              Mira Pepe, quizá no deberías sentirte obligado a “necesitar una nutrición epigenética” sino centrarte en “disfrutar una nutrición epigenética”. No solo puede ser muy apetitosa sino que te proporcionará alegría ya que se disfruta todo aquello que se conoce. Si tienes salud y cuidas tu epigenética, ella cuidará de que tu salud se mantenga en el tiempo. Si estás enfermo, simplemente mejorarás.

*******************

Ejemplos prácticos

Un ejemplo de nutrición epigenética es el sulforafano del brócoli, el diferuloilmetano de la cúrcuma, el galato de epigalocatequina del té, y resveratrol de la uva (8). La cúrcuma, probablemente la especia que más se utiliza en el mundo, disminuye la producción de citoquinas inducida y puede prevenir las complicaciones de la diabetes (10).

Otro grupo de moléculas son los polifenoles. Producen regulación epigenética mediante la alteración de la metilación del ADN (9), la modificación de las histonas que modulan la expresión de microARN, o interactúan directamente con enzimas que reactivan genes. La dieta de polifenoles epigenética puede utilizarse para la prevención y tratamiento de la enfermedades (6). Por ejemplo, comer la piel de la manzana en vez de la manzana entera y aporta proporcionalmente más polifenoles.  Otros polifenoles como los del cacao disminuyen la metilación del ADN en los genes involucrados en el proceso epigenético relacionado con el riesgo cardiovascular (9).

No considerar la nutrición epigenética, tanto materna como paterna, significa una nutrición desequilibrada que puede tener efectos a largo plazo sobre la salud de la descendencia. Por ejemplo, el ácido fólico y vitaminas B2, B6 y B12 están implicados en la metilación del ADN e influyen en la programación del epigenoma de los hijos.

Otros micronutrientes tales como vitaminas A y C, hierro, cromo, zinc y flavonoides juegan un papel en la programación fetal (11), pero es necesario ingerirlos en las concentraciones adecuadas.  El folato es un ejemplo de cómo los niveles actuales en la población pueden ser inferiores al óptimo. Aquellos individuos que portan ciertas variantes de alelos de metilen tetrahidrofolato reductasa pueden necesitar bastante más ácido fólico que el resto de la población, y sin ese suplemento podría aumentar considerablemente el riesgo de enfermedades crónicas. El ácido fólico modifica la expresión de ciertos genes a través de efectos epigenéticos (12).

No solo la epigenética depende de la nutrición, también ocurre que la restricción calórica regula la epigenética de los genes (8). Quizá por eso, desde la antigüedad, ha sido tan considerada en la Biblia, el Popol Vuh, incluso en la antigua Grecia.  Ellos encontraron las propiedades beneficiosas epigenéticas del ayuno, semejante a la capacidad antiedad de la restricción calórica. Algunas referencias han llegado hasta nosotros:

 “En lugar de medicarte, ayuna por un día” (Plutarco).

 “Que vuestro alimento sea vuestra medicina, y la medicina vuestra comida” (Hipócrates).

Y más recientemente:

 “Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar” (Anónimo).

 “Para alargar la vida, acorta las comidas” (Benjamin Franklin).

 “Muere más gente por demasiada comida que por poca” (John K. Galbraith).

 “Casi todas las patologías humanas están conectadas, directa o indirectamente, con el estómago” (Francis Head).

La intervención nutricional es una importante alternativa para reducir muchas enfermedades crónicas, incluso en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, un alimento estándar de bajo precio como la soja, es una buena fuente de proteína que contiene isoflavonas, incluyendo la genisteína y la daidzeína, y puede disminuir el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, osteoporosis, cáncer, aparato reproductor y enfermedad cardiovascular (13).

El corazón

La enfermedad cardiovascular, y prácticamente el resto de las enfermedades (incluido el envejecimiento), se asocian a la epigenética del estilo de vida.

Las influencias ambientales durante el desarrollo de los mamíferos producen cambios en el epigenoma que alteran la susceptibilidad metabólica y cardiovascular del individuo (14). La susceptibilidad de la enfermedad cardiovascular está muy ligada a los cambios en las marcas epigenéticas inducidas por señales ambientales de la vida temprana (17).  Por eso la nutrición epigenética es especialmente importante durante el período de vida pre y postnatal (15).

El mecanismo principal epigenético es la metilación del ADN, un factor clave en la patogénesis de los trastornos complejos. La metilación del ADN es mayor en pacientes con enfermedad arterial coronaria y está más acentuada cuando los niveles de homocisteína son más elevados (18). La nutrición epigenética gestiona la inflamación y la enfermedad cardiovascular incluso por mecanismos distintos de la metilación del ADN, como el microARN (16). También juega un papel clave la remodelación epigenética de la cromatina y las histonas en la patogénesis de cardiovascular (19). La nutrición epigenética puede regular la expresión génica de las vías clave relacionadas con el desarrollo de la enfermedad arterial coronaria (63-65).

La epigenética podrá ayudar al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento dirigidas al riesgo cardiovascular (20).

Menos errores epigenéticos, más longevidad

La longevidad es un proceso multifactorial. La duración de vida de los individuos dentro de una especie está relacionada, entre otros factores, con la acumulación de los errores moleculares producidos tanto a nivel genético como epigenético (23).  Aun cuando la genética heredada no se puede controlar (en el futuro se hará con terapia génica), en todo caso se pueden minimizar los errores moleculares con la epigenética.

Otros mecanismos anti-edad son la epigenética de telómeros y las mitocondrias.  En cada división celular los telómeros se acortan hasta que la célula ya no se puede dividir. Con la epigenética es posible disminuir la velocidad de acortamiento ya que existe una conexión con la longitud de los telómeros (24). Por ejemplo, el acortamiento telomérico puede ser atenuado con la ingestión de los ácidos grasos omega-3 (25,27), la dieta mediterránea (26) o el Astragalus membranaceus (53-55).  Con la nutrición epigenética es posible disminuir la velocidad de acortamiento de los telómeros (24) uno de los responsables de la longevidad (40).

Por otra parte, las mitocondrias de las células puede regular el envejecimiento a través de la modulación epigenética de la expresión génica nuclear (28).

Menor economía, más inflamación y enfermedad cardiovascular

La nutrición de las sociedades también está condiciona por la epigenética y la psicología social. La baja metilación del ADN global se observa en las sociedades más desfavorecidas económicamente. Los trabajadores manuales tienen un 24% menos metilación de ADN que los no manuales. Esta característica epigenética incrementa los biomarcadores de enfermedad cardiovascular, la inflamación,el fibrinógeno y la interleucina-6 (IL-6) (30).

El estilo de vida de los padres influye en la salud sus descendientes

Quizá uno de los efectos más sorprendente de la epigenética es su capacidad para influir en la salud de los descendientes dependiendo de la nutrición de los padres  (epigenética transgeneracional).

Mediante la nutrición se pueden inducir modificaciones epigenéticas que pueden ser transmitidas a la siguiente generación e impactar sobre la salud (31). Los cambios epigenéticos que dependen de la nutrición son una de las claves de la evolución, ya que permiten la adaptación a las condiciones ambientales al silenciar o aumentar la expresión de ciertos genes (5).

La insuficiencia nutricional en el embarazo se manifiesta con hipertensión en los descendientes

La insuficiencia nutricional especialmente la pre y post natal, induce cambios epigenéticos que duran durante toda la vida (32). Por ejemplo, en la restricción de nutrientes durante el embarazo, el efecto epigenético se manifiesta con hipertensión y disfunción endotelial que puede pasar transgeneracionalmente a una segunda y a una tercera generación (33).

Las sustancias tóxicas producen epimutaciones en los espermatozoides

Las sustancias tóxicas ambientales producen epimutaciones en los espermatozoides y pueden inducir una herencia epigenética transgeneracional de una enfermedad. Las epimutaciones en los espermatozoides pueden explicar en parte el efecto transgeneracional (36). La exposición los tóxicos ambientales, pre y post natal, induce cambios epigenéticos que duran toda la vida (32).

La nutrición inadecuada produce obesidad o prediabetes en los padres y transmite a hijos y nietos

La obesidad paterna puede influir en el futuro estado de salud de la descendencia por un efecto epigenético transgeneracional (37). La obesidad se transmite a través del linaje paterno pero no del linaje materno, y lo hace con igual fuerza durante al menos dos generaciones a través de la línea germinal masculina (38). Cuando la obesidad de los padres les lleva a prediabetes, entonces transmiten la intolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina a los hijos también a través de la línea germinal y mediante un mecanismo epigenético (39).

La atención materna alterada induce miedo en las hijas

El mecanismo epigenético es tan versátil que la nutrición de la madre puede tener una influencia duradera en las generaciones venideras, con independencia de los cambios posteriores en la dieta (41), incluso con la exposición a moléculas como los estrógenos que puede ocurrir durante el embarazo de la madre. En estas condiciones se incrementa el riesgo de cáncer de mama en múltiples generaciones de descendientes (42).

La condición psicológica es otro factor epigenético. En los mamíferos, el cuidado de la madre a sus crías, puede tener efectos importantes en el desarrollo. La atención materna alterada induce en las hijas miedo a lo nuevo y la disminución de la conducta exploratoria. Las hijas de estas madres pierden la capacidad de recuperar a los cachorros en un nido en una prueba de recuperación (34).  En el caso de los bebés de las madres que han sufrido estrés postraumático durante el ataque al World Trade Center, se encuentra que  tienen menores niveles de cortisol (43). El cortisol puede disminuir por el estrés exagerado.

La insuficiencia nutricional de la abuela incrementa el riesgo cardiovascular en las hijas de sus hijos

La insuficiencia nutricional, la carencia de alimentos o la hambruna, extendida en muchas sociedades a lo largo del tiempo, induce modificaciones epigenéticas transgeneracionales.  Si la abuela paterna vivió hasta la pubertad un cambio brusco en el suministro de alimentos de un año al siguiente, las hijas de sus hijos tienen mayor riesgo de mortalidad cardiovascular (44).

Los nietos sufren las deficiencias de los abuelos

Una colaboración permanente entre la Universidad de Umea, Suecia y el Estudio Longitudinal Avon de Padres e Infancia de la Universidad de Bristol, Reino Unido ha documentado correlaciones transgeneracionales entre el suministro de alimentos durante la vida pre y post natal de los abuelos paternos y la longevidad del nieto. El suministro de alimentos del abuelo paterno cuando era niño está relacionado con el riesgo de mortalidad de los nietos, mientras que el suministro de alimentos de abuela paterna durante la gestación se asocia con el riesgo de mortalidad de las nietas (35). También encontraron asociaciones con las muertes cardiovasculares y diabéticas, así como las correlaciones entre el inicio del tabaquismo paterno en la juventud y el índice de masa corporal de los hijos futuros (56).

Cuando el padre fuma tiene descendientes con mayor índice de masa corporal (más obesos) a los 9 años, en hijos pero no en hijas (35). El hábito de fumar de los padres en el momento de la concepción acorta la vida reproductiva de las hijas (59).

Pre y post natal

Los efectos de la vida pre y post natal, así como la exposición a las infecciones o la mala nutrición, persisten en la mitad de la edad adulta y se manifiestan en las tasas de mortalidad en las edades de 40 a 90 años (57).

Las condiciones nutricionales en el útero y durante la infancia pueden afectar a la salud y a la mortalidad en la infancia, la edad adulta y en las edades avanzadas. En la hambruna de la patata de los Países Bajos en 1846-1847, los niños y niñas perdieron en promedio 4 años y las niñas de 2,5 años de vida después de los 50 años, y las clases sociales más bajas estuvieron más afectadas que las clases sociales más altas (58).

Epigenética y piel

Varios componentes de los alimentos protegen la piel de los tumores inducidos por la radiación UV. Algunos de ellos son las epicatequinas de té verde y proantocianidinas de semillas de uva. Estos componentes bioactivos tienen la capacidad de bloquear la hipermetilación del ADN y las modificaciones de las histonas inducidas por la radiación UV que silencian genes supresores tumorales (Cip1/p21, p16INK4a) (60).

Otros alimentos como las proantocianidinas de las semillas de uva tienen una actividad sorprendente en la regulación del cáncer. Disminuyen los niveles de la metilación del ADN, re-expresa ARNm y las proteínas de los genes supresores de tumores (RASSF1A, p16 (INK4a) y Cip1 / p21) que han sido silenciados (61) suprimiendo los genes que regulan el cáncer de piel.

Mayoritariamente el cáncer lo produce la epigenética

Los mecanismos epigenéticos de metilación del ADN, las modificaciones de las histonas, el miARN y el silenciamiento de genes, son los principales mecanismos implicados en el desarrollo y progresión del cáncer humano, que al ser mecanismos epigenéticos tienen la capacidad de activarse o desactivarse con la nutrición.

Se estima que alrededor del 32% de los cánceres puede evitarse por los cambios en la dieta (69). La naturaleza reversible de los mecanismos epigenéticos está influenciada por una variedad nutrientes, entre ellos los polifenoles (existen más de 8.000) de frutas, verduras, té y vino tinto (70).

Los polifenoles naturales con efectos antitumorales generalmente actúan por supresión de la inhibición de HDAC1 -histona deacetilasa (que elimina los grupos acetilo en las proteínas histonas), y de la DNMT1 -metil transferasa que cataliza la transferencia del grupo metilo al ADN-, mecanismos de microARN, activación de los genes supresores de tumory otras múltiples vías de transducción de señales (66-68)

El mecanismo más relevante parece ser la metilación del ADN, y depende en gran medida de la vía metabólica requerida para la producción de S-adenosilmetionina, el principal agente de metilación intracelular. Ahora se conocen interacciones entre algunos nutrientes de la dieta (folatos, vitamina B6, vitamina B12, metionina, y otros) y algunos cánceres como el colorectal (71).

Un poco de biología molecular

Existen excelentes revisiones sobre la metilación anormal del ADN -la principal forma de modificaciones epigenéticas catalizada por las ADN metiltransferasas (DNMTs)- y su relación con el cáncer (77, 75), la sobreexpresión, amplificación o mutaciones de varias histonas desmetilasas que se encuentran en muchos tipos de tumores que pueden permitir el uso de estas enzimas como herramientas de diagnóstico (73,74,76,77), las funciones alteradas de microRNAs (miRNAs) que tienen un papel crítico en la carcinogénsis (por ejemplo, elmiRNA-205 es un supresor tumoral epigeneticamente regulado (78)), la sobreexpresión de miRNA-212 que inhibe la migración celular y la formación de metástasis hepática y pulmonar o los niveles reducidos de miRNA-212 que se asocian con un fenotipo tumoral más agresivo y corto tiempo de supervivencia  (79), o la capacidad de los miRNA para regular la autofagia en la patogénesis del cáncer de ovario (80), la capacidad de una célula para evitar la expresión de un determinado gen (81), el silenciamiento de la glutaminasa 2 involucrada en la tumorigénesis hígado y colon (82) y la pérdida de la expresión de factores de transcripción como FOXA2 en las células de cáncer de pulmón (83) que permiten concluir que mayoritariamente, el cáncer es un modelo multifuncional epigenético que se puede revertir.

El futuro se presenta esperanzador. Independientemente de los polifenoles naturales, los océanos representan un recurso sin explotar no solo de compuestos naturales marinos con actividades epigenéticas sino también de los derivados sintéticos que muestran propiedades anticancerígenas (72).

Los mecanismos epigenéticos de las bacterias son responsables primarios de cáncer

El cuerpo humano es el anfitrión a una amplia variedad de microorganismos comensales y patógenos que, además de interactuar con su huésped, interactúan unos con otros de tal forma que exacerban la enfermedad y pueden producir modificaciones epigenéticas en los virus cancerígenos. Las modificaciones epigenéticas bacterianas pueden conducir a la reactivación lítica de virus. Los procesos más conocidos son los de la periodontitis, la vaginitis y el digestivo.

Algunos tipos de infección periodontal dependen de la interacción de bacterias y herpes virus (84), e incrementan el riesgo de lesiones precancerosas y tumores (85). Los pacientes con periodontitis tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer oral que las de gingivitis (92). Un ejemplo interacción bacterias-virus se observa en la terapia periodontal. El tratamiento antibacteriano disminuyeel herpes virus salival y ayuda a disminuir su transmisión (91), aunque la interacción de bacterias–virus en la periodontitis todavía son más complejas. Existen evidencias documentadas de asociaciones significativas entre el cáncer de pulmón, riñón, páncreas, hematológicos y los cánceres orales, y la enfermedad periodontal (93).

En la vaginitis también se observa la interacción epigenética de bacterias y levaduras con virus. La levadura Cándida vaginitis y la bacteria Mycoplasma ominisse asocian positivamente con el virus del SIDA mientras que los lactobacillus se asocian inversamente (89). En el digestivo el cáncer gástrico se desarrolla en las personas con infección por bacteria la H. pylori, -la mayoría tiene esta bacteria sin producir infección-,  pero no en las personas no infectadas (90).

Uno de los mecanismos epigenéticos conocidos que reactivan virus es la capacidad del ácido butírico de las bacterias para inhibir las histonas desacetilasas, que a su vez pueden contribuir a la progresión del SIDA hasta tal punto que, la eliminación de la infección bacteriana puede prevenir incluso el desarrollo clínico del SIDA (86,87) y el virus de Epstein-Barr –enfermedad del beso- (88).

La epigenética decide la longevidad

La complejidad del proceso de envejecimiento no permite una definición única.  Sin embargo, ahora se sabe que está condicionado por el epigenoma. Por un aparte el nivel de metilación del ADN global de los genomas de mamíferos disminuye con la edad (97-102) y por otra es responsable de los cambios en el ADN y en las histonas (94) que produce una desestabilización limitada en el epigenoma (95) aún cuando, en determinadas rutas metabólicas, esta ligera disfunción puede producir beneficios de longevidad como en el caso de hipotiroidismo leve y el deterioro del sistema del factor de crecimiento similar a la insulina (103).

Los mecanismos epigenéticos juegan un papel clave en el control individual y en el envejecimiento de células no solo mediante la metilación del ADN sino también por las modificaciones de histonas (104), pero aunque existen más mecanismos relacionados, la metilación del ADN se considera el de mayor influencia. Probablemente el envejecimiento comienza con la hipometilación del ADN y el aumento de la inflamación (105-107). Durante el envejecimiento, una inflamación sistémica de bajo grado se caracteriza por la elevación de  citocinas proinflamatorias (principalmente IL-6 y TNF-α) (109).

Las mitocondrias (las centrales energéticas de las células) también están directamente relacionadas la longevidad. Los trastornos mitocondriales pueden inducir la reprogramación epigenética que promueve la aparición del fenotipo senescente y enfermedades degenerativas (108).

El medio ambiente también influye. Los mecanismos epigenéticos que están involucrados en la regulación de la longevidad están muy interconectados y relacionados con la respuesta al estrés (96).

La nutrición, no la dieta (la dieta es la cantidad de alimento que ingiere un organismo sin importar si cubre sus necesidades nutritivas), es el único factor conocido que puede contrarrestar los cambios epigenéticos asociados con el envejecimiento y promover la salud de las personas.  Entre ellos, están la restricción calórica, las necesidades nutritivas diarias y los componentes bioactivos de alimentos que inducen los cambios epigenéticos (110).

Ahora existe la posibilidad de medir el grado de envejecimiento humano a partir de perfiles moleculares que tienen implicaciones prácticas en la prevención de enfermedades, tratamientos y longevidad. El modelo puede predecir el envejecimiento utilizando más de 450.000 marcadores moleculares CpG de toda la sangre (el ensayo se ha realizado en 656 individuos humanos, de entre 19 y 101 años). Curiosamente, el modelo revela cáncer tiene una tasa de envejecimiento avanzado (111).

En el futuro, una mejor comprensión de las interacciones de nutrientes con el epigenoma tendrá importantes implicaciones para la mejora de la salud humana a través de la nutrición (62). La demanda y la necesidad de un estilo de vida más saludable propiciarán que en el futuro se realicen modificaciones transgénicas en los alimentos para proporcionar un sello diferencial con una epigenética nutritiva saludable (7). El control de la metilación del ADN y las histonas podrá conducir al desarrollo de nuevas tratamientos epigenéticos (29) más potentes y con menos efectos colaterales.

Referencias

1.            Ruemmele FM, Garnier-Lengline H; Why are genetics important for nutrition? Lessons from epigenetic research. Annals of nutrition & metabolism 2012;60(3):38-43.

2.            Portha B, Fournier A, Kioon MDA, et ál; Early environmental factors, alteration of epigenetic marks and metabolic disease susceptibility. Biochimie 2014;97:1-15.

3.            Szarc vel Szic K, Ndlovu MN, Haegeman G, et ál; Nature or nurture: let food be your epigenetic medicine in chronic inflammatory disorders. Biochemical pharmacology 2010;80(12):1816-1832.

4.            Vanden Berghe W, Haegeman G; Beneficial effects of soy isoflavones Focus on epigenetic and anti-inflammatory effects. Agro Food Industry Hi-Tech 2008;19(6):57-60.

5.            Lopez-Jaramillo P, Silva SY, Rodriguez-Salamanca N, et ál; Are nutrition-induced epigenetic changes the link between socioeconomic pathology and cardiovascular diseases? American Journal of Therapeutics 2008;15(4):362-372.

6.            Pan MH, Lai CS, Wu JC, et ál; Epigenetic and Disease Targets by Polyphenols. Current Pharmaceutical Design 2013;19(34):6156-6185.

7.            Mattoo AK, Shukla V, Fatima T, et ál; Genetic Engineering to Enhance Crop-Based Phytonutrients (Nutraceuticals) to Alleviate Diet-Related Diseases. Advances in Experimental Medicine and Biology 2010;698:122-143.

8.            Martin SL, Hardy TM, Tollefsbol TO; Medicinal Chemistry of the Epigenetic Diet and Caloric Restriction. Current Medicinal Chemistry 2013;(20)32:4050-4059.

9.            Crescenti A, Sola R, Valls RM, et ál; Cocoa Consumption Alters the Global DNA Methylation of Peripheral Leukocytes in Humans with Cardiovascular Disease Risk Factors: A Randomized Controlled Trial Plos One 2013;8(6):e65744.

10.          Yun JMi, Jialal I, Devaraj S; Epigenetic regulation of high glucose-induced proinflammatory cytokine production in monocytes by curcumin. Journal of Nutritional Biochemistry 2011;22(5):450-458.

11.          Vanhees K, Vonhogen IGC, van Schooten FJ, et ál; You are what you eat, and so are your children: the impact of micronutrients on the epigenetic programming of offspring.  Cellular and Molecular Life Sciences 2014;71(2):271-285.

12.          Ferguson LR, Barnett MPG, Roy NC, et ál; Influence of nutritional factors on genetic and epigenetic events relevant to chronic diseases. Agro Food Industry Hi-Tech 2007;18(3):49-51.

13.          Howard TD, Ho SM, Zhang L, et ál;  Epigenetic Changes with Dietary Soy in Cynomolgus Monkeys. Plos One 2011;6(10):e26791.

14.          Gluckman PD, Hanson MA, Buklijas T, et ál; Epigenetic mechanisms that underpin metabolic and cardiovascular diseases. Nature Reviews Endocrinology 2009;5(7):401-408.

15.          Jimenez-Chillaron JC, Diaz R, Martinez D, et ál; The role of nutrition on epigenetic modifications and their implications on health. Biochimie  2012;94(11):2242-2263.

16.          Bacalini MG, Friso S, Olivieri F, et ál; Present and future of anti-ageing epigenetic diets. Mechanisms of Ageing and Development 2014;136:101-115.

17.          Low FM, Gluckman PD, Hanson MA; Developmental plasticity and epigenetic mechanisms underpinning metabolic and cardiovascular diseases. Epigenomics 2011;3(3):279-294.

18.          Sharma P, Kumar J, Garg G, et ál; Detection of altered global DNA methylation in coronary artery disease patients. DNA and Cell Biology 2008;27(7):357-365.

19.          Vinci MC, Polvani G, Pesce M; Epigenetic Programming and Risk: The Birthplace of Cardiovascular Disease? Stem Cell Reviews and Reports 2013;9(3):241-253.

20.          Stenvinkel P, Ekstrom TJ; Epigenetics and the uremic phenotype: A matter of balance. Contributions to Nephrology 2008;161:55-62.

21.          Baranzini SE, Mudge J, van Velkinburgh JC, et ál; Genome, epigenome and RNA sequences of monozygotic twins discordant for multiple sclerosis. Nature 2010;464(7293):1351-U6.

22.          Katsnelson, A; Twin study surveys genome for cause of multiple sclerosis. Nature 2010;464(7293):1259-1259.

23.          Fraga MF; Genetic and epigenetic regulation of aging. Current Opinion in Immunology 2009;21(4):446-453.

24.          Falus A, Marton I, Borbenyi E, et ál; A challenging epigenetic message: telomerase activity is associated with complex changes in lifestyle. Cell Biology International 2011;35(11):1079-1083.

25.          O’Callaghan N, Parletta N, Milte CM, et ál; Telomere shortening in elderly individuals with mild cognitive impairment may be attenuated with omega-3 fatty acid supplementation: A randomized controlled pilot study. Nutrition 2014;30(4):489-491.

26.          Marin C, Delgado-Lista J, Ramirez R, et ál; Mediterranean diet reduces senescence-associated stress in endothelial cells. AGE 2012;34(6):1309-1316.

27.          Farzaneh-Far R, Lin J, Epel ES, et ál; Association of Marine Omega-3 Fatty Acid Levels With Telomeric Aging in Patients With Coronary Heart Disease. JAMA 2010;303(3):250-257

28.          Schroeder EA, Raimundo N, Shadel GS; Epigenetic Silencing Mediates Mitochondria Stress-Induced Longevity. Cell Metabolism 2013;17(6):954-964.

29.          Munoz-Najar U, Sedivy JM; Epigenetic Control of Aging. Antioxidants & Redox Signaling 2011;14(2):241-259.

30.          McGuinnes D, McGlynn LM, Johnson PCd, et ál; Socio-economic status is associated with epigenetic differences in the pSoBid cohort. International Journal of Epidemiology 2012;41(1):151-160.

31.          Kaati G, Bygren LO, Pembrey M, et ál; Transgenerational response to nutrition, early life circumstances and longevity. European Journal of Human Genetics 2007;15(7):784-790.

32.          Thayer ZM, Kuzawa CW. Biological memories of past environments: epigenetic pathways to health disparities. Epigenetics. 2011;6(7):799.

33.          Ponzio BF, Catelli CMH, Fortes ZB, et ál; Implications of maternal nutrient restriction in transgenerational programming of hypertension and endothelial dysfunction across F1-F3 offspring. Life Sciences  2012;90(15-16):571-577.

34.          Curley JP, Champagne FA, Bateson P, et ál; Transgenerational effects of impaired maternal care on behaviour of offspring and grandoffspring. Animal Behaviour 2008;75:1551-1561.

35.          Pembrey ME, Bygren LO, Kaati G, et ál; Sex-specific, male-line transgenerational responses in humans. European Journal of Human Genetics  2006;14(2):159-166.

36.          Guerrero-Bosagna, Carlos; Weeks, Shelby; Skinner, Michael K; Identification of Genomic Features in Environmentally Induced Epigenetic Transgenerational Inherited Sperm Epimutations. PLOS ONE  2014;9(6):e100194.

37.          Soubry A, Schildkraut JM, Murtha A, et ál; Paternal obesity is associated with IGF2 hypomethylation in newborns: results from a Newborn Epigenetics Study (NEST) cohort. BMC Medicine 2013;11(29).

38.          Yazbek SN, Spiezio SH, Nadeau JH, et ál; Ancestral paternal genotype controls body weight and food intake for multiple generations. Human Molecular Genetics 2010;19(21):4134-4144.

39.          Wei Yanchang, Yang Cai-Rong, Wei Yan-Ping, et ál; Paternally induced transgenerational inheritance of susceptibility to diabetes in mammals. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America  2014;111(5):1873-1878.

40.          Bodnar AG, Ouellette M, Frolkis M, et al;Extension of life-span by introduction of telomerase into normal human cells. Science. 1998;279(5349):349-352.

41.          Cropley JE, Suter CM, Beckman KB, et ál; Germ-line epigenetic modification of the murine A(vy) allele by nutritional supplementation. Proceedings of The National Academy of Sciences of the United States of America 2006;103(46):17308-17312.

42.          de Assis S, Warri A, Cruz MI, et ál; High-fat or ethinyl-oestradiol intake during pregnancy increases mammary cancer risk in several generations of offspring. Nature Communications 2012;3(1053).

43.          Yehuda R, Engel SM, Brand SR, et ál; Transgenerational effects of posttraumatic stress disorder in babies of mothers exposed to the world trade center attacks during pregnancy. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 2005;90(7):4115-4118.

44.          Bygren LO, Tinghog P, Carstensen J, et ál; Change in paternal grandmothers’ early food supply influenced cardiovascular mortality of the female grandchildren. BMC Genetics  2014;15(12)

45.          Supic G1, Jagodic M, Magic Z; Epigenetics: a new link between nutrition and cancer. Nutr Cancer. 2013;65(6):781-92.

46.          Slomko H, Heo HJ, Einstein FH; Epigenetics of obesity and diabetes in humans. Endocrinology 2012;153(3):1025-1030

47.          Kerstin K, Steffen G; Epigenetic modifications in rheumatoid arthritis, a review. Current Opinion in Pharmacology 2013;13(3):420–425.

48.          Tomer Y; Mechanisms of Autoimmune Thyroid Diseases: From Genetics to Epigenetics. Annual Review of Pathology: Mechanisms of Disease 2014;9:147-156.

49.          Greenberg ES, Chong KK, Huynh KT, et ál; Epigenetic biomarkers in skin cancer. Cancer Letters 2014;342(2):170-177.

50.          Moskalev AA, Aliper AM, Smit-McBride Z, Buzdin A, Zhavoronkov A; Genetics and epigenetics of aging and longevity. Cell Cycle 2014;13(7):1063-1077.

51.          Berger SL, Kouzarides T, Shiekhattar R, Shilatifard A. An operational definition of epigenetics. Genes Dev. 2009;23:781–783.

52.          Duthie, S. J. Epigenetic modifications and human pathologies: cancer and CVD. Proc. Nutr. Soc., 2011;70(1):47-56.

53.          Molgora B, Bateman R, Sweeney G, et ál; Functional assessment of pharmacological telomerase activators in human T cells. Cells 2013;2(1):57-66.

54.          Mendelsohn AR, Larrick JW; Ectopic Expression of Telomerase Safely Increases Health Span and Life Span. Rejuvenation Research 2012;15(4):435-438.

55.          Bernardes de Jesus B, Schneeberger K, Vera E, et ál; The telomerase activator TA-65 elongates short telomeres and increases health span of adult/old mice without increasing cancer incidence. Aging cell 2011;10(4):604-21.

56.          Pembrey, ME; Male-line transgenerational responses in humans. Human Fertility 2010;13(4):268-271.

57.          Beltran-Sanchez H, Crimmins EM, Finch CE; Early cohort mortality predicts the rate of aging in the cohort: a historical analysis. Journal of Developmental Origins of Health and Disease 2012;3(5):380-386.

58.          Lindeboom M, Portrai F, van den BGJ; Long-run effects on longevity of a nutritional shock early in life: The Dutch Potato famine of 1846-1847. Journal of Health Economics 2010;29(5):617-629.

59.          Fukuda M; Fukuda K; Shimizu T, et ál; Paternal smoking habits affect the reproductive life span of daughters. Fertility and Sterility 2011;95(8):2542-2544.

60.          Katiyar SK, Singh T, Prasad R, et ál; Epigenetic Alterations in Ultraviolet Radiation-Induced Skin Carcinogenesis: Interaction of Bioactive Dietary Components on Epigenetic Targets. Photochemistry and Photobiology 2012;88(5):1066-1074.

61.          Vaid M, Prasad R, Singh T, et ál; Grape seed proanthocyanidins reactivate silenced tumor suppressor genes in human skin cancer cells by targeting epigenetic regulators. Toxicology and Applied Pharmacology 2012;263(1):122-130.

62.          Barnett M, Bermingham E, McNabb W, et ál; Investigating micronutrients and epigenetic mechanisms in relation to inflammatory bowel disease. Mutation Research-Fundamental and Molecular Mechanisms of Mutagenesis 2010;690(1-2):71-80.

63.          Baccarelli A, Rienstra M, Benjamin EJ; Cardiovascular Epigenetics Basic Concepts and Results From Animal and Human Studies. Circulation-Cardiovascular Genetics 2010;3(6):567-573.

64.          Creemers EE, Tijsen AJ, Pinto YM; Circulating MicroRNAs Novel Biomarkers and Extracellular Communicators in Cardiovascular Disease? Circulation Research 2012;110(3):483-495.

65.          Hiltunen M, Turunen MP, Hakkinen TP, et ál;.DNA hypomethylation and methyltransferase expression in atherosclerotic lesions. Vascular Medicine 2002;7(1):5-11.

66.          Yang P, He X, Malhotra A; Epigenetic Targets of Polyphenols in Cancer. Journal of Environmental Pathology Toxicology and Oncology 2014;33(2):159-165.

67.          Vanden Berghe Wim; Epigenetic impact of dietary polyphenols in cancer chemoprevention: Lifelong remodeling of our epigenomes. Pharmacological Research 2012;65(6):565-576.

68.          Singh BN, Singh HB, Singh A, et ál; Dietary phytochemicals alter epigenetic events and signaling pathways for inhibition of metastasis cascade.Cancer and Metastasis Reviews 2014;33(1):41-85.

69.          Willett WC; Diet, nutrition, and avoidable cancer .Environmental Health Perspectives 1995;103(8):165-170.

70.          Ayissi VBO, Ebrahimi A, Schluesenner H; Epigenetic effects of natural polyphenols: A focus on SIRT1-mediated mechanisms. Molecular Nutrition & Food Research  2014;58(1):22-32.

71.          Coppede F; Epigenetic biomarkers of colorectal cancer: Focus on DNA methylation. Cancer Letters 2014;342(2):238-247.

72.          Schnekenburger M, Dicato M, Diederich M; Epigenetic modulators from “The Big Blue”: A treasure to fight against cancer. Cancer letters 2014;351(2):182-97.

73.          Lim S, Metzger E, Schuele R, et ál; Epigenetic regulation of cancer growth by histone demethylases. International Journal of Cancer 2010;127(9):1991-1998.

74.          Zagni C, Chiacchio U, Rescifina A; Histone Methyltransferase Inhibitors: Novel Epigenetic Agents for Cancer Treatment. Current Medicinal Chemistry 2013;20(2):167-185.

75.          Nephew KP, Huang THM; Epigenetic gene silencing in cancer initiation and progression. Cancer Letters 2003;190(2):125-133.

76.          Popovic R, Licht JD; Emerging Epigenetic Targets and Therapies in Cancer Medicine. Cancer Discovery 2012;2(5):405-413.

77.          Li KK, Li F, Li QS, et ál; DNA Methylation as a Target of Epigenetic Therapeutics in Cancer. Anti-Cancer Agents in Medicinal Chemistry  2013;13(2):242-247.

78.          Hulf T, Sibbritt T, Wiklund ED, et ál; Epigenetic-induced repression of microRNA-205 is associated with MED1 activation and a poorer prognosis in localized prostate cancer. Oncogene 2013;32(23): 2891-2899.

79.          Meng X, Wu J, Pan C, et ál; Genetic and Epigenetic Down-regulation of MicroRNA-212 Promotes Colorectal Tumor Metastasis via Dysregulation of MnSOD. Gastroenterology  2013;145(2):426-+

80.          Titone R, Morani F, Follo C, et ál; Epigenetic control of autophagy by microRNAs in ovarian cancer. BioMed research international 2014;2014:343542.

81.          Pinto R, De Summa S, Pilato B, et ál; DNA Methylation and miRNAs Regulation in Hereditary Breast Cancer: Epigenetic Changes, Players in Transcriptional and Post-Transcriptional Regulation in Hereditary Breast Cancer. Current Molecular Medicine 2014;14(1):45-57.

82.          Zhang J, Wang C, Chen M, et ál; Epigenetic silencing of glutaminase 2 in human liver and colon cancers. BMC Cancer 2014;13(601).

83.          Basseres DS, D’Alo F, Yeap BY, et ál; Frequent downregulation of the transcription factor Foxa2 in lung cancer through epigenetic silencing. Lung Cancer 2012;77(1):31-37.

84.          Saygun I, Kubar A, Ozdemir A, et ál; Herpesviral-bacterial interrelationships in aggressive periodontitis. Journal of Periodontal Research 2004;39(4):207-212.

85.          Tezal M, Grossi SG, Genco RJ; Is periodontitis associated with oral neoplasms? Journal of Periodontology 2005;76(3):406-410.

86.          Imai K, Ochiai K, Okamoto T; Microbial interaction between HIV-1 and anaerobic bacteria producing butyric acid: its potential implication in AIDS progression. Future Virology 2012;7(10):1005-1014.

87.          Imai K, Victoriano AFB, Ochiai, et ál; Microbial Interaction of Periodontopathic Bacterium Porphyromonas gingivalis and HIV-Possible Causal Link of Periodontal Diseases to AIDS Progression. Current HIV Research 2012;10(3):238-244.

88.          Imai K, Inoue H, Tamura T, et ál; The periodontal pathogen Porphyromonas gingivalis induces the Epstein-Barr virus lytic switch transactivator ZEBRA by histone modification. Biochimie 2012;94(3):839-846.

89.          Sha BE, Zariffard MR, Wang QJ, et ál; Female genital-tract HIV load correlates inversely with Lactobacillus species but positively with bacterial vaginosis and Mycoplasma hominis. Journal of Infectious Diseases 2005;191(1):25-32.

90.          Uemura N, Okamoto S, Yamamoto S, et ál; Helicobacter pylori infection and the development of gastric cancer.New England Journal of Medicine 2001;345(11):784-789.

91.          Saygun I, Kubar A, Ozdemir A, et ál; Periodontitis lesions are a source of salivary cytomegalovirus and Epstein-Barr virus. Journal of Periodontal Research 2005;40(2):187-191.

92.          Wen BW, Tsai CS, Lin CL, et ál; Cancer risk among gingivitis and periodontitis patients: a nationwide cohort study. QJM-An International Journal Of Medicine 2014;107(4):283-290.

93.          Pendyala G, Joshi S, Chaudhari S, et ál; Links demystified: Periodontitis and cancer.2013;10(6):704-12.

94.          Armstrong L, Al-Aama J, Stojkovic M, et ál; Concise review: the epigenetic contribution to stem cell ageing: can we rejuvenate our older cells? Stem cells 2014;32(9):2291-2298.

95.          Raddatz G, Hagemann S, Aran D, et ál; Aging is associated with highly defined epigenetic changes in the human epidermis. Epigenetics & Chromatin 2013;6(36).

96.          Moskalev AA, Aliper AM, Smit-McBride Z, et ál; Genetics and epigenetics of aging and longevity. Cell Cycle 2014;13(7):1063-1077.

97.          Vanyushin BF, Tkacheva SG, Belozersky AN. Rare bases in animal DNA. Nature 1970;225:948–949.

98.          Vanyushin BF, Mazin AL, Vasilyev VK, Belozersky AN. The content of 5-methylcytosine in animal DNA: the species and tissue specificity. Biochim Biophys Acta 1973a;299:397-403.

99.          Vanyushin BF, Nemirovsky LE, Klimenko VV, Vasiliev VK, Belozersky AN. The 5-methylcytosine in DNA of rats. Tissue and age specificity and the changes induced by hydrocortisone and other agents. Gerontologia 1973b;19:138-152.

100.       Wilson Vl, Smith RMS, et al; Genomic 5-methyldeoxycytidine decreases with age. Journal Of Biological Chemistry 1987;262(21):9948-9951.

101.       Rampersaud GC, Kauwell GPA, Hutson AD, et ál; Genomic DNA methylation decreases in response to moderate folate depletion in elderly women. American Journal of Clinical Nutrition 2000;72(4):998-1003.

102.       Bollati V, Schwartz J, Wright R, et ál; Decline in genomic DNA methylation through aging in a cohort of elderly subjects. Mechanisms of Ageing and Development 2009;130(4):234-239.

103.       Gentilini D, Mari D, Castaldi D, et ál; Role of epigenetics in human aging and longevity: genome-wide DNA methylation profile in centenarians and centenarians’ offspring. Age 2013;35(5):1961-1973.

104.       Yuan TT, Yang JP, Guan D, et ál; Epigenetic Regulation in Stem Cell Aging. Progress in Biochemistry and Biophysics 2014;41(3):231-237.

105.       Agrawal A, Tay J, Yang GE, et ál; Age-associated epigenetic modifications in human DNA increase its immunogenicity. Aging-US 2010;2(2):93-100.

106.       Alexeeff SE, Baccarelli AA, Halonen J, et ál; Association between blood pressure and DNA methylation of retrotransposons and pro-inflammatory genes. International Journal of Epidemiology 2013;42(1):270-280.

107.       Baccarelli A, Tarantini L, Wright RO, et ál; Repetitive element DNA methylation and circulating endothelial and inflammation markers in the VA normative aging study. Epigenetics 2010;5(3):11377.

108.       Salminen A, Kaarniranta K, Hiltunen M, et al; Krebs cycle dysfunction shapes epigenetic landscape of chromatin: Novel insights into mitochondrial regulation of aging process. Cellular Signalling 2014;26(7):1598-1603.

109.       Franceschi C, Bonafe M, Valensin S, et ál; Inflamm-aging – An evolutionary perspective on immunosenescence. Molecular and Cellular Gerontology  Colección: Annals Of The New York Academy Of Sciences 2000;908:244-254.

110.       Bacalini MG, Friso S, Olivieri F et ál; Present and future of anti-ageing epigenetic diets. Mechanisms of Ageing and Development 2014;136:101-115.

111.       Hannum G, Guinney J, Zhao L, et ál; Genome-wide Methylation Profiles Reveal Quantitative Views of Human Aging Rates. Molecular Cell 2013;49(2):359-367.

2 Comments

  • Excelente artículo, he encontrado su página web en el buscador y me ha encantado.

    Quería preguntarle si existe algún libro en español sobre epigenética para poder profundizar un poco más.

    Otra cosa que quería preguntarle aunque no está directamente relacionada con esta entrada es qué opina de las dietas veganas, si piensa que es mejor comer proteínas de origen animal o se decanta más por una alimentación basada en vegetales.

    Muchas gracias. Saludos.

    • No conozco ningún libro en español sobre epigenética.

      Las dieta vegana, como muchas otras, son dietas para vivir con lo justo. Una dieta es la cantidad de alimento que ingiere un organismo en un periodo de 24 horas, sin importar si cubre sus necesidades nutritivas. Lo importante es la nutrición. La nutrición vegana debería tener en cuenta las necesidades nutritivas de un organismo y entonces, sería mucho más saludable que la dieta vegana. Para comer una nutrición vegana tendrías que utilizar un programa informático de nutrición. Es la única forma de conseguir que la mezcla de alimentos veganos se acerque a las necesidades nutritivas diarias humanas. En principio te comento que esa nutrición tendría deficiencia en algunas vitaminas como la B12 y el fólico, y sería necesario completarla con algún complemento alimenticio que las contenga.
      Con respeto a la proteína, es importante considerar que no es relevante si la proteína es de origen animal, vegetal o de pescado. Lo importante es el perfil -concentración de cada uno- de los aminoácidos esenciales que contiene esa proteína. Hasta ahora, una de las mejores proteínas disponibles en el mercado cuyo perfil de aminoácidos se aproxima más a las necesidades humanas es la proteína de suero. No existe ninguna proteína de ningún origen que proporcione de forma equilibrada la concentración de cada aminoácido para un ser humano. Una proteína ideal solo es posible realizando una mezcla de proteínas y adicionándole los aminoácidos de las que carece o están en baja concentración. Siempre he comentado que los únicos animales que comen la proteína justa que necesitan son los animales de cría intensiva con alimento formulado (pienso). Así están de saludables por fuera y por dentro.